El gobierno argentino pretende modificar el Régimen Penal Juvenil bajando la edad de imputabilidad. La criminalización de la niñez, la juventud y la pobreza muestra el rostro punitivista del gobierno liderado por Mauricio Macri. Se trata menos de un exceso de pragmatismo que de una convicción política y de principios. Es un gobierno que, por momentos, parece menos liberal que intervencionista, aunque en dirección a la restauración conservadora de las desigualdades. ¿Pero qué hace y dice el progresismo sobre esta materia?