Coyuntura
El gobierno de Evo Morales: entre nacionalismo e indigenismo
Fernando Mayorga
En medio de crecientes dificultades, el gobierno de Evo Morales lidera un proceso de cambio caracterizado por la fuerza política de su partido y la indefinición de su proyecto de reforma estatal, que mezcla nacionalismo e indigenismo. Combinando una retórica radical con decisiones moderadas, el Movimiento al Socialismo decretó la nacionalización de los hidrocarburos, pero no estableció una ruptura total con las empresas extranjeras. Del mismo modo, aún no ha resuelto cómo definirá en la Asamblea Constituyente el conflicto entre las demandas de autonomías departamentales y las reivindicaciones de los sectores campesinos e indígenas. Para no sucumbir ante la polarización, el gobierno debe articular lo nacional-popular, lo cívico-regional y lo étnico-cultural en un nuevo proyecto hegemónico.
In the midst of growing difficulties, the government of Evo Morales is promoting changes on the basis of the strength of his party and the lack of definition in his project for reforming the State, with a mixture of nationalism and indigenism. Combining a radical rhetoric with moderate political decisions, the Movement Towards Socialism issued a decree nationalizing the oil and gas industry, but did not break altogether with the foreign companies. In the same way, the government has still not decided how, in the Constituent Assembly, to resolve the conflict between the demand for autonomy in the Departments and the demands of peasants and the indigenous population. If it is not to be overcome by an increasing polarization, the government will need to articulate the national-popular impulse, the civic-regional pressures and the historical ethnic-cultural demands into a new hegemonic project.
Elecciones en América Latina: poder presidencial y liderazgo político bajo la presión de la movilización de la opinión pública y la ciudadanía
Isidoro Cheresky
La seguidilla de elecciones realizadas en América Latina dejó como saldo positivo la consolidación del voto popular como el dispositivo básico para dotar de legitimidad a los gobernantes. Sin embargo, es posible observar también profundos cambios en las formas de representación: los nuevos liderazgos de popularidad, sustentados en una relación directa pero virtual con la opinión pública, protagonizaron los procesos electorales y lograron subordinar a los partidos políticos. Una vez en el gobierno, estos liderazgos suelen concentrar el poder en sus manos y prescindir de la deliberación y el debate en el espacio público. Pero su fortaleza es también su debilidad, ya que su legitimidad depende de una ciudadanía cada vez más autónoma y cambiante.
The recent succession of elections in Latin America left, as a positive legacy, that the popular vote has been confirmed as a basic mechanism for legitimizing governments. Nevertheless, at the same time, we can observe that there have been profound changes in the forms of representation: the new popular leaderships, based on a direct but virtual relationship with public opinion, dominated the elections and prevailed over the political parties. Once in power, these leaders tend to concentrate power in their hands and dispense with deliberative mechanisms and debate in the public sphere. However, their very strength is at the same time a weakness, because their legitimacy depends on an ever more autonomous and fickle citizenry.
Elecciones en Brasil: hacia un sistema político moderno y secularizado
Fabián Echegaray
Las elecciones presidenciales de Brasil consolidaron la tendencia a la modernización y estabilización del sistema político, manifestada en el fortalecimiento de un bipartidismo a escala nacional, el ocaso electoral de las oligarquías estaduales, el equilibrio del voto entre los diferentes niveles de gobierno y la lógica centrista de los principales actores. Estos rasgos, en esencia positivos, explican el contexto del triunfo de Lula en la segunda vuelta, donde prevaleció la evaluación positiva de su gestión económica por sobre las consideraciones éticas.
The presidential elections in Brasil consolidated the tendency towards the modernization and stabilization of the political system, expressed in the strengthening of a two-party polarization on a national scale, the electoral retreat of the state oligarchies, an equilibrated vote between the different levels of government and the centralist logic of the main actors. These features, basically positive, explain Lula’s triumph in the decisive second vote, when a favorable assessment of his economic performance prevailed over ethical considerations.
Aportes
¿Qué hacer con el FMI? Algunas perspectivas desde la sociedad civil
Jo Marie Griesgraber y Oscar Ugarteche
Deslegitimado por su papel en Asia y Argentina, desacreditado debido a los persistentes desequilibrios globales y con cada vez menos ingresos como consecuencia de la decisión de algunos países de pagar anticipadamente sus deudas, el Fondo Monetario Internacional enfrenta una grave crisis. Para solucionarla, algunos proponen cambios cosméticos y otros impulsan, lisa y llanamente, su abolición. El artículo expone ambos argumentos y describe en detalle otras dos posturas: la de quienes sostienen que es necesario regionalizar sus funciones de coordinación de políticas, de modo de trasladarlas a agencias regionales, y la de aquellos que proponen reformarlo de manera profunda, para democratizarlo, hacerlo más transparente y aumentar la capacidad de decisión de los países en desarrollo.
With its prestige seriously affected after its role in Asia and Argentina, discredited as a result of the persistent global instability and with diminishing financial resources as a result of the decision of various countries to pay their debts before they were due, the International Monetary Fund is facing a severe crisis. As a solution, there are those who suggest new cosmetics, while others simply recommend its abolition. This article resumes these two arguments before presenting, in greater detail, two other proposals: one that suggests that its basic function of coordinating policies should be regionalized, and remain in the hands of regional agencies; the other stresses the need for a profound reform, in order to make it more democratic, more transparent and more responsive to the needs of the less-developed countries.
Tema Central
América Latina para Estados Unidos: ¿especial, desdeñable, codiciada o perdida?
Roberto Russell
Las relaciones entre Estados Unidos y América Latina han sido interpretadas tradicionalmente a partir de diferentes visiones: la de «hemisferio occidental», que convoca a cooperar sobre la base de supuestos valores compartidos; la de la irrelevancia de la región, que alude al aparente desinterés de Washington; y la de la práctica imperialista, en referencia a la voluntad de dominio militar y económico. El artículo argumenta que se trata de simplificaciones groseras de una relación más densa y compleja, caracterizada por la dinámica propia de los vínculos entre una potencia y su zona de influencia. Entenderlo implica comprender que Washington está dispuesto a establecer «esferas de responsabilidad» y cierta división del trabajo en la región, lo cual abre un espacio para una mayor autonomía que, hasta ahora, los países latinoamericanos no han sabido aprovechar.
The relations between the United States and Latin America have traditionally been interpreted from different perspectives: there are those who emphasize the «Western Hemisphere» and call for a cooperation based on the values they supposedly share; there are those who suggest the lack of relevance of the region as explaining Washington’s limited interest; and there are those who emphasize the will to dominate both militarily and economically, its imperialist nature. This article argues that these are gross simplifications of a relationship that is much more complex and dense, and that it is characterized by a dynamic typical of the relationship between a Great Power and its sphere of influence. It must be understood that Washington is willing to recognize «spheres of responsibility» and a certain division of work in the region, and this means a degree of autonomy that, as yet, has not been taken advantage of by Latin American countries.
De la hegemonía regional a las relaciones bilaterales complejas: Estados Unidos y América Latina a principios del siglo XXI
Abraham F. Lowenthal
Aunque algunas cosas –como la enorme asimetría de poder– no han cambiado, la relación entre Estados Unidos y América Latina y el Caribe ya no es como antes. Washington ya no despliega una sola «política latinoamericana», sino diferentes estrategias bilaterales o subregionales: México, América Central y el Caribe conforman un área profundamente integrada, a través de la migración y el comercio, a EEUU; la zona andina constituye el foco de mayor preocupación norteamericano, debido a la inestabilidad política y el narcotráfico; mientras que los países del Cono Sur cuentan con un margen de maniobra que no existía en el pasado. En general, la agenda estadounidense para América Latina está menos basada en la geopolítica, la seguridad nacional y la ideología y más centrada en la economía, en el marco de problemas compartidos como el narcotráfico, el ambiente y la migración.
Although some things –like the enormous difference in power– have not changed, the relationship between the United States and Latin America is not the same as before. Washington no longer implements a single «Latin American policy»; it has different bilateral or sub-regional strategies. Mexico, Central America and the Caribbean are deeply integrated by way of trade and migrations; the Andean zone is the main preoccupation because of its instability and the narcotics trade; meanwhile the countries of the Southern Cone can count on a greater autonomy than in the past. In general, the US agenda for Latin America is based less on geopolitics, national security and ideology, and is more concerned with the economy, within the framework of problems of common concern like the drug trade, the environment and immigration.
Venezuela y Estados Unidos: ¿una relación esquizofrénica?
Carlos A. Romero
Durante años socios estratégicos, Venezuela y Estados Unidos se distanciaron a partir de la llegada de Hugo Chávez al gobierno. Las posiciones antiestadounidenses, la ayuda a Cuba y un juego mundial que incluye coqueteos con Rusia, China e Irán irritan a Washington, que por ahora ha apostado a la estrategia del apaciguamiento. Las relaciones entre ambos países pueden calificarse de esquizofrénicas, ya que incluyen importantes intercambios comerciales basados en el petróleo y, por lo tanto, se apoyan en intereses difíciles de cancelar. En ese contexto, la tensión bilateral se ha convertido en un dolor de cabeza para los gobiernos latinoamericanos y caribeños que, aunque se niegan a someterse a la diplomacia estadounidense, tampoco quieren llegar a un conflicto con ese país como consecuencia de las posiciones cada vez más radicales de Venezuela.
Strategic allies for years, Venezuela and the United States drew apart after Hugo Chávez came to power. The anti-North American postures, the aid for Cuba and moves on the world stage that include flirting with Russia, China and Iran undoubtedly irritate Washington, although as of yet it has opted for appeasement. The relationship can be characterized as schizophrenic because, as a result of the important commercial interchange based on oil, there are common interests that can hardly be ignored. Within this context, the tension between the two countries had provoked headaches for Latin American and Caribbean governments because, while not willing to submit themselves to the diplomatic requirements of the United States, they have no interest in a conflict provoked by the increasingly radical postures of the Venezuelan government.
Estados Unidos, la integración latinoamericana y el lugar de Brasil
Arthur Ituassu
Aunque las encuestas a veces exhiben un país dividido en mitades, una observación más detenida del mapa político de Estados Unidos de los últimos años muestra un claro predominio republicano. Se trata, en realidad, de la consolidación de una tendencia nacional-conservadora que tiene profundas implicancias. Luego del 11 de septiembre, EEUU se encuentra hiperinvolucrado en problemas transnacionales para los que ensaya respuestas nacionalistas ineficaces. En ese contexto, América Latina, y en particular Brasil, tienen la oportunidad de abandonar la mirada centrada en los Estados nacionales y profundizar la integración regional.
Although public opinion polls sometimes suggest that the country is divided into two halves, a closer look at the political map of the United States indicated a clear Republican dominance in recent years, at least until the last legislative elections. In fact, it reflects the consolidation of a national-conservative tendency with important consequences. After September 11, the United States has been involved in transnational problems which it has confronted with ineffective nationalist postures. Within this context, Latin America, and particularly Brazil, has the opportunity to abandon a policy centered narrowly in the Nation-State and to promote a regional integration.
Estados Unidos y América Latina: estado actual de las relaciones
Riordan Roett
Preocupado por la guerra contra el terrorismo y el conflicto en Oriente Medio, Washington otorga una baja prioridad a América Latina. Esto, sin embargo, no significa que se haya desinteresado del todo. El problema migratorio y las negociaciones comerciales impactan profundamente en la política interna de EEUU, cuyas preocupaciones se enfocan además en tres cuestiones «negativas»: la influencia de Venezuela y su incipiente pero ambicioso «juego global», la incertidumbre de la transición política en Cuba y la creciente presencia de China en la región, observada por los sectores más conservadores como una invasión a su tradicional área de influencia.
With its preoccupations in the war against terrorism and with the conflict in the Middle East, Washington has Latin America low on its list of priorities. This does not, however, mean that it has altogether lost interest. The immigration problem and the commercial negotiations have a profound impact on US domestic policy. Furthermore, there are three «negative» developments in Latin America that are of concern: the influence of Venezuela and its incipient but ambitious «global play»; the uncertainty over the transition in Cuba; and the growing presence of China in the region, considered by conservatives as an intrusion in its traditional sphere of influence.
Estados Unidos y la región andina: distancia y diversidad
Adrián Bonilla y Alexei Páez
La política exterior de Estados Unidos hacia los países andinos está enraizada en una agenda regional, pero se instrumenta y procesa de manera bilateral. Sus principales preocupaciones están centradas en la inestabilidad de países como Ecuador, en la orientación ideológica de gobiernos como el de Bolivia y, sobre todo, en los avances del libre comercio y la evolución del conflicto colombiano. Se trata, por lo tanto, de una agenda limitada a temas de seguridad y comercio, que no tiene en cuenta la complejidad y los matices de los graves problemas andinos. Pero no todo es responsabilidad de Washington: los gobiernos de la región han desplegado una política básicamente reactiva y han hecho muy poco por construir una instancia para procesar sus intereses de manera compartida.
United States’ foreign policy towards the Andean countries is rooted in a regional agenda but it is applied and processed country by country. The main concerns are centered in the instability of countries like Ecuador, the ideological orientation of countries like Bolivia but, above all, in the introduction of free trade and in the way in which the colombian conflict develops. It is an agenda limited basically to cuestions of security and trade and does not take into account the complexity and nuances of the underlaying problems of the region. But responsability cannot be attributed exclusively to Washington: the governments of the region have adopted policies which are basically defensive and have done little to build mechanisms capable of processing their concerns together with the US.
México - Estados Unidos: paradigmas de una inevitable y conflictiva relación
Raúl Benítez Manaut
Aunque las relaciones entre vecinos siempre son difíciles, México y Estados Unidos han mantenido durante más de un siglo un vínculo signado por el pragmatismo, que ha mejorado notablemente a partir de la integración económica iniciada en los 90. A pesar de ello, algunas cuestiones hacen difícil avanzar en una integración más profunda, al estilo de la Unión Europea: la política migratoria estadounidense, que incluye la construcción de un muro fronterizo, y la resistencia mexicana a fortalecer las políticas conjuntas en materia de defensa son dos factores importantes. En ambos países hay sectores aislacionistas e integracionistas y de la disputa entre ellos depende el futuro de la relación.
The close relationship between Mexico and the United States, characterized during more than a century by pragmatism, has improved notably since the integration process began in the nineties. Despite that, there are outstanding problems which make it difficult to advance towards a closer integration along the lines of the European Union. Two importante factors are: US immmigration policy, which includes the construction os a wall along the frontier; and the reluctance of the Mexicans to go along with closer cooperation on the defense issue. In both countries, there are isolationists and integrationists and the future of the relationship depends on the dispute between them.